Competencias del liderazgo: cómo medirlas

Competencias del liderazgo: cómo medirlas

Competencias del liderazgo: cómo medirlas

Liderar es una función natural que ejercemos cotidianamente. Entonces, ¿por qué es importante prestar atención a las competencias del liderazgo?

Con esta pregunta empezó hoy Silvia Damiano su conversación con representantes de empresa y profesionales del coaching que la han acompañado en un desayuno de trabajo: “El cerebro del líder. Las neurociencias y la eficacia del líder.”
Para lograr concretar lo que hemos imaginado es necesario tener una mentalidad de start-up, lo que Silvia describió como “ser un free-agent”. La tecnología ha cambiado de manera significativamente nuestra vida y nuestra forma de hacer y producir. En los últimos 40 años, la ciencia ha avanzado muchísimo en comprender cómo funciona nuestro cerebro y cómo funciona nuestro comportamiento. Sin embargo seguimos liderando como hace 40 años.
En un entorno de máxima competitividad como el que vivimos, muchos emprendedores y gente de empresa se preguntan por qué no pueden retener talento joven. Probablemente la razón de ello sea su forma de ser, sus competencias de liderazgo que se corresponden a otra época.

Es un desafío cambiar de hábitos

Aprendemos algo de nuestros padres, de nuestro entorno, de las normas sociales, y seguimos perpetuando estas creencias y formas de actuar sin siquiera darnos cuenta.
Explica Silvia desde un punto de vista biológico, que cuando las neuronas establecen un contacto, se siguen disparando las mismas conexiones casi de forma automática.
En la zona de la corteza pre-frontal se desarrollan las funciones ligadas a lo que llamamos el sentido común, la memoria de corto plazo, la que usamos para las funciones diarias y especialmente para el trabajo. La toma de decisiones es una función de esta zona del cerebro.
El cerebro consume mucha energía y oxígeno, si no tiene riego suficiente no funciona bien. La falta de foco, el no lograr pensar en opciones futuras, la falta de empatía y de creatividad, el procrastinar, la impulsividad, son todos síntomas de un cerebro atascado y de unas competencias de liderazgo insuficientes.
Hay comportamientos que afectan negativamente a este órgano que está involucrado en todas las funciones de la vida: el estrés, la falta de ejercicio, la falta de sueño, el consumo de alimentos y sustancias tóxicas, el estar conectados 24 horas los siete días sin parar, son todos hábitos que nos afectan, nos hacen perder habilidades sociales y nos hacen más agresivos.
A lo largo de los muchos años que ha dedicado a asesorar a empresas globales, Silvia ha podido ver cómo el tener un modelo inspirador impactaba de manera positiva en los empleados. El modelo positivo que ofrece el líder ayuda que las personas desarrollen comportamientos eficaces, y esta es precisamente la función del líder.

¿Cómo se puede mejorar la capacidad de toma de decisiones y los comportamientos eficaces del líder?

¿Qué debe hacer la persona para que su comportamiento active la imaginación y la voluntad de su equipo? ¿Cómo potenciar las competencias de liderazgo?

El modelo i4 Neurolíder de evaluación 360º, desarrollado por Silvia, mide qué funciones cerebrales tenemos tendencia a privilegiar a través de detectar comportamientos conscientes y no conscientes en todos los ámbitos de nuestra vida y no sólo en el del trabajo.
No podemos ni debemos dejar parte de nuestro ser fuera de la puerta del despacho, porque cuando estamos disociados sufrimos frustración, perdemos eficacia y, en síntesis, somos menos felices. Por ello este modelo 360º explora todos los ámbitos de la vida de la persona: profesional, personal, familiar.
En base a esta medición, propone pautas concretas para equilibrar o desarrollar las funciones que estén débiles o desequilibradas.
La persona no se considera como un conjunto de fragmentos separados sino como una unidad que puede cambiar hábitos y ganar eficacia y productividad.
Allí está la clave para desarrollar las competencias de liderazgo necesarias para ejercer de forma eficaz en el entorno tan volátil, complejo, incierto y ambiguo en el que nos encontramos inmersos hoy.

Más

Información sobre el modelo i4 Neurolíder

Entrevista a Silvia Damiano

Te invito a que comentes aquí qué opinas sobre estos temas y hasta qué punto crees tú que las actitudes personales influyen en las relaciones y en los resultados profesionales. 

Si tienes experiencias concretas para contar, te invito a que lo hagas. Si quieres contactar directamente conmigo, contestaré personalmente a tu mensaje.

Permalink

Posts relacionados

¡Comenta!

ENVIAR COMENTARIO

*