Desarrolla talento para competir

Desarrolla talento para competir

Desarrolla talento para competir

Entrevista a Juan Carlos Cubeiro, experto mundial en talento y liderazgo. “Se estima que la calidad del liderazgo  representa más del 60% de la productividad y la competitividad de una empresa, y que hay un alto porcentaje de jefes tóxicos, hasta un 40%, que impiden que los empleados expresen su talento.”

¿Época de cambio? No, es un cambio de época. Esta es la convicción de Juan Carlos Cubeiro basada en su amplia experiencia como directivo de grandes corporaciones y consultor.

Dice Juan Carlos en esta entrevista que nos hemos acostumbrado a que el capital sea el elemento más importante para hacer una buena empresa u organización, pero hoy esto ha cambiado. Los proyectos más importantes, los que salen adelante, los que sobreviven y son sostenibles, lo son gracias al talento individual y colectivo independientemente de la financiación, algo que se hace evidente en todo tipo de sectores.

El talento marca la diferencia

A veces las personas que montan una cafetería o un restaurante, invierten muchísimo dinero en el diseño del establecimiento, en marketing, en la carta y luego menosprecian a quienes va a atender en la cocina o en la sala. Y aunque sea un establecimiento atractivo, la experiencia como cliente, ligada al talento, es decepcionante. Si el cliente tuviera una experiencia que supera sus expectativas, seguramente repetiría aunque el restaurante no fuera muy atractivo y sobre todo, lo comentaría a muchísima gente.

Se empieza a hablar del talento pero todavía se descuida. José Antonio Marina, filósofo y pedagogo cuya labor se ha centrado en el estudio de la inteligencia, describe al talento como inteligencia triunfante, porque hay inteligencia fracasada, la de las personas que son muy inteligentes pero no aportan.

A mí me gusta considerar el talento como el poner en valor lo que una persona sabe, quiere y puede hacer. Por lo tanto tiene un componente de conocimiento, un componente de actitud y un componente de compromiso. Si se desconoce lo que una persona sabe, puede y quiere hacer, si es invisible, si no se les aprecia, no hay talento.
El talento es capacidad, compromiso, encaje con el contexto, y el liderazgo es un tipo de talento: la capacidad para influir en otras personas desde la autoridad moral, la credibilidad. El liderazgo conecta con el talento también porque los líderes que necesitamos hoy, desarrollan el talento de su propia gente. Esta es una clave esencial que convierte el talento individual en talento colectivo.

Es algo muy evidente en el mundo de los deportes: puedes tener muy buenos profesionales y muy buenos deportistas pero esto no te asegura hacer un equipo. Es lo fascinante del mundo del deporte: compiten dos equipos, uno tiene mejor entrenador y aunque individualmente tengan menos valía, colectivamente pueden ganar. Esta capacidad en el mundo del deporte es muy clara y marca la diferencia. En el mundo de la empresa tan jerárquico, tan funcional, tan burocrático, todavía no se ha comprendido.

Calidad directiva

Se estima que la calidad directiva es más del 60% de la productividad y la competitividad de una empresa.

¿Qué puede aportar el coaching a la calidad directiva? A estas alturas le daría la vuelta a la pregunta: ¿podemos permitirnos no tener a un coach? ¿Podría Rafa Nadal ser Rafal Nadal sin su tío Toni, su entrenador? Es impensable. Si el deporte español ha crecido y está viviendo una edad de oro es porque ha tenido buenos entrenadores.

Como se dice en el mundo de los deportes, se juega como se entrena, por tanto si no entrenas vas a jugar mal, no vas a saber solucionar crisis, no vas a saber a quién elegir, cómo crecer, cómo implantar tu estrategia, cómo comportarte de manera emocionalmente inteligente. Todo esto se entrena, se practica y se aprende. Se aprende la serenidad, la inspiración, la intuición, la creatividad. Estamos compitiendo con empresas de todo el mundo que cuentan con directivos que sí reciben coaching. Cuando tú no puedes entrenar y apareces en el campo de juego frente a alguien que ha entrenado y por tanto sabe muy bien qué hacer, no tienes opción de ganar.
De todas las iniciativas emprendedoras del país sólo el 8% llegan al tercer año, se pierden porque no se ha creado talento, no se han creado equipos y no se ha apostado realmente por el liderazgo. Si apostamos por el liderazgo, cualquier pequeño negocio, independientemente de que sea o no una idea novedosa, puede funcionar. Siempre que tenga clientes y que los clientes hablen bien de ti y sean tus mejores comerciales, la idea funciona. Pero sin liderazgo, hasta la mejor idea del mundo va a fracasar.

Comparte aquí tus comentarios, experiencias y opiniones sobre talento y liderazgo y los indicadores de cómo una organización cuida su talento individual y colectivo. Si te ha gustado este artículo y la entrevista que contiene, hazlo circular entre tus contactos. Si te interesan saber más sobre talleres de liderazgo para empresas o coaching para directivos, escríbeme y pregunta por una sesión estratégica gratuita.

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